Hace no mucho, el decir novio, me parecía totalmente extraño. Esa palabra no entró en mi vocabulario durante mucho tiempo. Digamos que fui una soltera con mayúsculas, de esas que nunca veías con nadie. Que sólo tenía muchos amigos. Algunos cariñosos, pero al final sola. Desde que estoy con mi novio, pues me gusta llamarle así. Decir, Mi Novio, toda orgullosa : )
Él, pues es muy especial, y no es un post acerca de mi novio, es un post acerca de las decisiones que tomamos las mujeres. Él es especial, es amoroso, es detallista, me demuestra su interés de muchas maneras. No sé si sea muy bueno para ser verdad, pero me gusta pensar que sí lo es. Yo estoy agusto con él. Y lo disfruto mucho.
Entonces el otro día pensaba, en sus antiguas parejas. En las parejas que lo han dejado, que ya no sé cuántas son pero tampoco me importa mucho. Pensaba en que esas parejas, esas mujeres que según él cataloga como empoderadas, retadoras, muy libres, pero a mi ver, finalmente son mujeres. Quizá sean mujeres que al final se vienen quedando con patán, que las trate mal, que las ignora, que se creen mucho, pero al final no son mas que mujeres con problemas, mujeres complicadas (mi novio las llamaría interesantes y yo las llamaría viejas locas. ). Quizá yo me vi como esas mujeres, nos creemos como muy chingonas, pero hay muchas deficiencias en nuestra persona, eso creo es, no saber escoger. Afortundamente yo ya me curé de espanto. No sé qué destino tendrán esas mujeres, pero ahora veo a mi novio contento y feliz conmigo.
Yo digo que nadie se quiere quedar sólo al final. En el fondo estamos hechos para amar, mal o bien, pero eso queremos, amar. Y no sé, pienso en que esas mujeres al final, en la noche, en la soledad, apoyadas en la almohada, se han de preguntar, o han de reflexionar, chale, por qué no le dije que sí?, por qué tuve miedo? Por qué me entró el pánico? Por qué no lo acepté? Por qué huí? Por qué no le acepté como era? Y luego se conforman con un cabrón que las trata mal, una relación codependiente pues. Luego, van a terapia, y luego se dan cuenta que el prospecto de toda mujer debe ser alguien como mi novio.
En resumen, creo que estamos con quien queremos estar. Sea un patán, sea un cabrón, sea un mandilón, sea un tierno, sea quien sea. Siempre nos quedamos con quien queremos estar, aunque no sepamos escoger lo mejor para nosotros.
Hoy, no sé si sea la edad, o la experiencia, pero he descubierto que estoy con el hombre que siempre había querido tener y que soy correspondida.
P.D. Mis amigas quisieran tener un novio como el mío. Lo sé, no me dicen nada pero sé que en el fondo quisieran a alguien como él, pero sé que las mensas si lo tienen enfrente lo van a perder de vista.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
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