Pues por acá se vino una tormenta literalmente, no ha parado de llover, y las goteras que había en el techo, ya tapadas por mi rentero, volvieron a surgir. Todo el día a llovido, tupidito, ni ganas dan de salir sino quedarse en casa empiernada.
Hoy pasé un momento muy desagradable que ya ni me quiero acordar.
Me acordé mucho mucho de escenarios pasados en los que fui engañada (o me dejé engañar?) me decepcioné mil veces, y pasaron muchas cosas por mi cabeza, y al final me tranquilicé. Creo que derroché mucha energía. Por momentos me sentía tan pequeña, me acordé de la mujer que era hace unos años, temerosa, con miedos, con celos, me sentía como la perrita que acabamos de rescatar hace un par de semanas. Cuando la vimos, estaba en una esquina esperando ser golpeada, llena de pulgas y agazapada en un rincón, con una mirada sumisa y que daba lástima. Así me sentí el día de hoy, tenía mucho de no sentirme así, sin saber qué hacer, sin saber que pensar, sin saber cómo enfrentar las cosas. Yo, la que tomaba las cosas de frente, y se agarraba a putazos con los problemas, no sabía que hacer. Me sentí tan pequeña e insignificante.
Sin embargo, hoy, a casi las 10 de la noche, me acordé de todo lo que he superado en los últimos años, me acordé de las relaciones que dejé, me acordé de lo mucho que crecí y maduré, de lo fuerte que me he hecho y que sigo siendo, y que creo que seré. Me acordé que no hay necesidad de sufrir y que hoy en día no hay nada que no pueda superar. vaya, me hecho cargo de mi vida, y nadie se hace cargo de mí o no dependo de nadie, me he hecho cargo de mis hijos y los he sacado adelante y que aunque me enfaden me siento orgullosa de ellos. soy independiente económicamente y emocionalmente. Logré cortar cadenas con gente que me hacía daño, Me caí y me levanté mil veces. Se han enamorado de mi, por no sé cuál razón, pero me han amado y también he amado bien de muchas maneras incluyendo la sana. Le he perdido miedo a muchas cosas. Al menos creo que soy algo inteligente, tengo un criterio propio, sé poco de muchos temas, y bueno, estoy segura de que por el mundo deben haber hombres que me puedan amar propiamente como una se merece, en caso de que me ponga a buscar. He causado alguna envidia en mujeres más guapas que yo y es más común que acudan a mi a pedirme consejo que yo pedirlo y no porque no quiera pedirlo, porque sí pido humildes consejos a ciertas personas. Recordé a mi padre, de cómo nuestra relación ha mejorado y me acordé como su hija, pensé en que si le daba alguna mala noticia, él me diría alguna palabra de apoyo.
Hoy me sentí más hija de mi padre.
Y Hoy, charlando casualmente con alguien del pasado que se cruzó en mi camino recientemente, recordamos ciertos momentos que en ningún momento añoramos de nuevo, sino más bien nos reimos de las locuras de la edad. Me di cuenta cuánto he crecido. Y no por echarle tierra a él ni sentirme más madura que él, ni nada de eso, sino me di cuenta de sus pedos, pedos que todos tuvimos, tenemos o tendremos, afortunadamente yo ya los superé y él, después de 4 años o más, sigue en el mismo trip o quizá peor.
Entonces, hoy, después de haberme sentido tan pequeña, dije, bueno y qué? qué va a pasar, qué es lo peor que puede pasar? Qué si lo que yo pensaba que era cierto, en realidad sí lo era? cuál es el pedo? cuáles son las consecuencias?Y si tal es la consecuencia, qué? cuál es el pedo?
Y no sé pues, al final se me quitó el miedo. Al final siento que volví a mi centro, ahora sí que como dicen los gringos, I put my self together, que en términos castellanos signifícaría algo así como recogí todas mis piezas regadas, y volví en sí y en mí. Creo que afortunadamente mi chulada de psicólogo me dio muchas herramientas, que no sabía que podía usar hasta estos momentos difíciles para mi.
Y bueno, ahora a lo que sigue.
martes, 19 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
Break
Pues han sido días de emociones que van y vienen.
Quise hacer un alto para darme tiempo, sí, he sido egoísta durante este tiempo de mi vida pero si no me quiero yo, quién lo va a hacer. Por eso quiero pensar y pensar. pensar para mí.
Me quise dar tiempo para pensar, para lo que quiero, para aislarme quizá un poco de una nube en la que vivo y que cada vez la veo llena de agua porque quiere llover. con truenos y rayos, amenaza con llover, pero pues ahorita es una lluvia leve. Y yo que me meto a mi casa para ver llover afuera, ver si en algún momento va a aclararse y disiparse y tomar su camino o ser una de esas nubes gorditas y algodonosas y felices que vemos cuando volamos.
Ayer después de una llamada, me puse a pensar, a llorar y a analizar. A volverme a preguntar qué es lo que quiero. Y pensándolo bien pues quiero lo que tengo. Sin embargo es como si aquello que me regalaron un día estuviera chafeando, a veces funciona, a veces no, ya no jala como antes que jalaba parejito y sin descanso, y yo contenta. Ahora siento que cascabelea, que necesito estarlo empuje y empuje para que jale que ya de tanto esfuerzo me cansé. No sé si de plano llevarlo al mecánico, o dejarlo que descanse al pobre. Quizá le hace falta un cambio de dueño, no lo sé. Yo quisiera quedarme con él y que funcionara como antes, pero siento algo en mi pecho que me dice que algo no anda bien, me lo dice una corazonada, y no quiero que llegue el día que me deje en medio de la carretera y no lleguemos al destino. Tons no sé si llevármelo en este viaje que es la vida. No quiero que por no dejarlo ir, venga una grua a levantarlo porque no se puede levantar solo. No quiero que sea mi regalo de por mientras porque aun no tengo otro pa sustituirlo y tampoco quiero ser la que le enseñó a manejar pa que al rato se vaya con otra dueña. Pero no sé, creo que estos días serán buenos días para bajarme y caminar sola.
No sé, será que recuerdo lo que me decía mi psicólogo cuando recién empecé en terapia, que cuidara mi corazoncito, que pensara antes de actuar, aquellas palabras que parecía haber olvidado se vinieron hacer presentes en sueños y cuando desperté estaba en otra frecuencia. Y me dijo también, cuando algo no anda bien sigue tus corazonadas. Y pues eso, mi corazón no se siente bien. Mi regalo siento que ya no es mío aunque me diga lo contrario. Y por eso quise hacer este alto y tomarme un break, que aunque la costumbre y la rutina y eso a lo que le llamamos extrañar me dicen que haga otra cosa. Lo peor de todo es que ni es mio del todo, y no lo he disfrutado tanto como quisiera.
En el pasado por no haber seguido mi corazón no me fue muy bien. Las cosas estaban ahí, presentes, se me ponían se me presentaban sutiles como señales pero yo hice caso omiso de todas ellas y sí, pos no me fue muy bien. Y ahora tengo esa oportunidad, de pensar y de decidir qué es lo que quiero para mi porque tengo más herramientas. Y bueno, eso. ya veré que pasa.
Quise hacer un alto para darme tiempo, sí, he sido egoísta durante este tiempo de mi vida pero si no me quiero yo, quién lo va a hacer. Por eso quiero pensar y pensar. pensar para mí.
Me quise dar tiempo para pensar, para lo que quiero, para aislarme quizá un poco de una nube en la que vivo y que cada vez la veo llena de agua porque quiere llover. con truenos y rayos, amenaza con llover, pero pues ahorita es una lluvia leve. Y yo que me meto a mi casa para ver llover afuera, ver si en algún momento va a aclararse y disiparse y tomar su camino o ser una de esas nubes gorditas y algodonosas y felices que vemos cuando volamos.
Ayer después de una llamada, me puse a pensar, a llorar y a analizar. A volverme a preguntar qué es lo que quiero. Y pensándolo bien pues quiero lo que tengo. Sin embargo es como si aquello que me regalaron un día estuviera chafeando, a veces funciona, a veces no, ya no jala como antes que jalaba parejito y sin descanso, y yo contenta. Ahora siento que cascabelea, que necesito estarlo empuje y empuje para que jale que ya de tanto esfuerzo me cansé. No sé si de plano llevarlo al mecánico, o dejarlo que descanse al pobre. Quizá le hace falta un cambio de dueño, no lo sé. Yo quisiera quedarme con él y que funcionara como antes, pero siento algo en mi pecho que me dice que algo no anda bien, me lo dice una corazonada, y no quiero que llegue el día que me deje en medio de la carretera y no lleguemos al destino. Tons no sé si llevármelo en este viaje que es la vida. No quiero que por no dejarlo ir, venga una grua a levantarlo porque no se puede levantar solo. No quiero que sea mi regalo de por mientras porque aun no tengo otro pa sustituirlo y tampoco quiero ser la que le enseñó a manejar pa que al rato se vaya con otra dueña. Pero no sé, creo que estos días serán buenos días para bajarme y caminar sola.
No sé, será que recuerdo lo que me decía mi psicólogo cuando recién empecé en terapia, que cuidara mi corazoncito, que pensara antes de actuar, aquellas palabras que parecía haber olvidado se vinieron hacer presentes en sueños y cuando desperté estaba en otra frecuencia. Y me dijo también, cuando algo no anda bien sigue tus corazonadas. Y pues eso, mi corazón no se siente bien. Mi regalo siento que ya no es mío aunque me diga lo contrario. Y por eso quise hacer este alto y tomarme un break, que aunque la costumbre y la rutina y eso a lo que le llamamos extrañar me dicen que haga otra cosa. Lo peor de todo es que ni es mio del todo, y no lo he disfrutado tanto como quisiera.
En el pasado por no haber seguido mi corazón no me fue muy bien. Las cosas estaban ahí, presentes, se me ponían se me presentaban sutiles como señales pero yo hice caso omiso de todas ellas y sí, pos no me fue muy bien. Y ahora tengo esa oportunidad, de pensar y de decidir qué es lo que quiero para mi porque tengo más herramientas. Y bueno, eso. ya veré que pasa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
