Pues han sido días de emociones que van y vienen.
Quise hacer un alto para darme tiempo, sí, he sido egoísta durante este tiempo de mi vida pero si no me quiero yo, quién lo va a hacer. Por eso quiero pensar y pensar. pensar para mí.
Me quise dar tiempo para pensar, para lo que quiero, para aislarme quizá un poco de una nube en la que vivo y que cada vez la veo llena de agua porque quiere llover. con truenos y rayos, amenaza con llover, pero pues ahorita es una lluvia leve. Y yo que me meto a mi casa para ver llover afuera, ver si en algún momento va a aclararse y disiparse y tomar su camino o ser una de esas nubes gorditas y algodonosas y felices que vemos cuando volamos.
Ayer después de una llamada, me puse a pensar, a llorar y a analizar. A volverme a preguntar qué es lo que quiero. Y pensándolo bien pues quiero lo que tengo. Sin embargo es como si aquello que me regalaron un día estuviera chafeando, a veces funciona, a veces no, ya no jala como antes que jalaba parejito y sin descanso, y yo contenta. Ahora siento que cascabelea, que necesito estarlo empuje y empuje para que jale que ya de tanto esfuerzo me cansé. No sé si de plano llevarlo al mecánico, o dejarlo que descanse al pobre. Quizá le hace falta un cambio de dueño, no lo sé. Yo quisiera quedarme con él y que funcionara como antes, pero siento algo en mi pecho que me dice que algo no anda bien, me lo dice una corazonada, y no quiero que llegue el día que me deje en medio de la carretera y no lleguemos al destino. Tons no sé si llevármelo en este viaje que es la vida. No quiero que por no dejarlo ir, venga una grua a levantarlo porque no se puede levantar solo. No quiero que sea mi regalo de por mientras porque aun no tengo otro pa sustituirlo y tampoco quiero ser la que le enseñó a manejar pa que al rato se vaya con otra dueña. Pero no sé, creo que estos días serán buenos días para bajarme y caminar sola.
No sé, será que recuerdo lo que me decía mi psicólogo cuando recién empecé en terapia, que cuidara mi corazoncito, que pensara antes de actuar, aquellas palabras que parecía haber olvidado se vinieron hacer presentes en sueños y cuando desperté estaba en otra frecuencia. Y me dijo también, cuando algo no anda bien sigue tus corazonadas. Y pues eso, mi corazón no se siente bien. Mi regalo siento que ya no es mío aunque me diga lo contrario. Y por eso quise hacer este alto y tomarme un break, que aunque la costumbre y la rutina y eso a lo que le llamamos extrañar me dicen que haga otra cosa. Lo peor de todo es que ni es mio del todo, y no lo he disfrutado tanto como quisiera.
En el pasado por no haber seguido mi corazón no me fue muy bien. Las cosas estaban ahí, presentes, se me ponían se me presentaban sutiles como señales pero yo hice caso omiso de todas ellas y sí, pos no me fue muy bien. Y ahora tengo esa oportunidad, de pensar y de decidir qué es lo que quiero para mi porque tengo más herramientas. Y bueno, eso. ya veré que pasa.
lunes, 18 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario