- Tengo una percepción distinta respecto al amor. Antes pensaba que el amor dolía, ahora quizá sólo un poco, que el amor no tiene por qué doler, que no tiene por qué ser enfermo, que debe ser transparente, que debe ser respetuoso, libre. Una señal de esto, es como cuando te puedes acercar a alguien y abrazarlo sin decir nada y saber que esa persona te puede responder de la misma forma. Que está ahí para recibirte. Si hubiera sabida esto, pues otra cosa hubiera sido, pero eso creo que se aprende después de ciertas experiencias dolorosas.
- Antes pensaba que una vez que uno tiene hijos, la vida cambia. Pero esto yo lo decía un poco con tono pesimista. ya no puedes viajar, tienes que presionarte un poco por cuestiones económicas, incluso la vida en pareja se mete a un termómetro y empiezas a ver que los cuentos de hadas no existen. ves la realidad ante tus ojos, y no te parece nada romántica. Ahora, pienso que mis hijos le han dado mucho sentido a mi vida y que mi viaje es hacerlos buenas personas y que tengan sus propias herramientas para encontrar su felicidad. Los viajes vendrán después, ya están en una edad en la que pueden ser un poco más independientes, así que no pierdo la esperanza. Creo que la clave está en planearlo todo y bien. Organizarse. He logrado tener una vida plena que me ha permitido viajar, hacer cosas en las que he alcanzado cierto reconocimiento, y bueno, no me puedo quejar. Y aun teniendo hijos! Ya quisieran chicas menores sin hijos haber hecho todo lo que yo jeje.
- De hecho, veo hacia atrás y para lo único que me gustaría tener 20 o 18 es para tener tiempo de estudiar más cosas, a ver aprovechado más la universidad, pero creo que eso lo haré en un tiempo más adelante. Considero que mi vida, la parte más chida, no empezó con mi indipendencia, ni cuando me fui a vivir sola, ni con mi novio, ni cuando nacieron mis hijos, ni cuando decidí dejar al padre de mis hijos, si no ha sido hasta hace poco. Cuando decidí ser libre. independiente, y buscar lo bueno para mí, aquello que me hace bien, y que le hace bien a la gente que amo. Creo que desde ahí se puso buena la cosa.
- Antes me llamaba la atención los hombres inteligentes, guapos, interesantes, con este look enigmático, que no decían mucho, que incluso eran indiferentes, y hasta podían tratarme mal. Hoy, voy más bien por el hombre inteligente, interesante, pero sobretodo que sea buena persona, que sepa ser buen padre y que sepa amar. O que me ame bien. Por eso creo que en el pasado no habría andado con mi novio, y me alegra tanto que haya llegado en esta época.
- Sé que hay mujeres que temen llegar a los treinta, o chicas que ya están en los 30´s y que se mueren por tener hijos, tener esposo, tener algún perro que les ladre y si tiene feria mejor. Yo ya tuve todo eso casi casi pasando los veinte y no se pierden de mucho jeje. Ahora puedo decir orgullosamente que me siento bien, con todo lo que he hecho, porque ya hice mi propia paz. Tengo unos hijos sanos y lindos, que van por buen camino, tengo una pareja que me llena en muchos sentidos, y aunque no la tuviera, siento que estaría bien, sin amargura, ni necesidades ni urgencias, Tengo trabajo, hago lo que me gusta, tengo buenos amigos, pero sobre todo, tengo mi propia paz.
martes, 2 de marzo de 2010
Cosas de la edad...
Paso de los 30, pero aun no tengo 35. Y hay varias cosas que tengo que son signos de que en algo he madurado. Según yo, claro!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario