Ayer, después de que hice mi rutina de ir al museo, y apoyar con la museografía, me fui a mi casa. Ya mientras me disponía a descansar mi nueva amiga E, me llama y me invita a ir a tomar unas chelitas artesanales de por acá. Yo nomás escuchaba la voz del profe alegando a qué lugar iríamos y bueno, le dije, zas me lanzo.
Invité a mi amiga N, pero no pudo ir así que me lancé yo sola y allá vi a E con el profe, el otro profe de crítica de arte que conoce a varios artistas o amigos en común, y bueno, se armó la charla sabrosa.
empezamos un poco hablando de arte, que si esto que si el otro, y hasta empezamos a gestar un festival de arte contemporáneo en la ciudad. Uno de mis maestros, el de crítica, me dijo que me apoyaría en lo que yo quisiera, lo cual se me hizo muy chido.
Cabe mencionar que yo no tomo cerveza pero como ellos sí, se estaban echando sus chelas 2 x 1 así que sí se tomaron al menos el doble de lo que tenían planeado, ja!.
Pero bueno, nos pusimos a platicar de las relaciones, el profe de crítica me decía que era gay y que a veces el deseo era algo que no se planeaba. Y que el domingo se había ido a ver el mar y darse cuenta de que en este momento de su vida no hay alguien con quien él quiera estar. Yo le dije que se cuidara, que había que tomarse las cosas con calma.
La E también coincidió con nosotros, y habló un poco su experiencia en su matrimonio de 14 años, o 18 años, ya no recuerdo cuántos.
Luego mi maestro de museografía dijo algo que me quedé pensando mucho y que me incluso me hizo bajarlo del altar donde lo tenía.
Nos dijo que al menos 6 meses al año se la pasaba trabajando y viajando para pagar la pensión de su hijo que es un chingo de lana solamente para él (mas bien la mamá del niño) que a veces preferia no verlo, renunciar a él pero poder darle todo lo que pudiera darle, que no sufriera las carencias que él sufrió. Le dije, que él como padre era irremplazable, que su hijo iba a preferir verlo convivir con él, que darle todo lo que el no tuvo. Luego dijo que preferia chingarse el lomo, para que luego no le dijeran que era un flojo huevón, etc. A mi me sonó más bien a que no puede con una responsabilidad y compromiso de estar ahí para su hijo. Que realmente no le quedaba tiempo para entablar una relación.
Luego dijo que para él era bien difícil relacionarse con la gente, hacer amistad, que siempre era bien claro con todas las morras, aunque sí le gustaran como para empezar algo, pero que ahorita no sabe ni que pedo con su vida. Y que trataba de hacer el menor daño posible, tratando de ser lo más honesto. Y no sé, sentí un poco de pena por él. Sentí que dentro de todo se siente solo, perdido por la vida aunque sea un genio en otras cosas. Me faltó decirle que gracias a las carencias que él había tenido de niño pues él era como es ahora. Y bueno, uno dice muchas cosas cuando anda borracho pero me dio un poco de tristeza que él, alguien tan inteligente no pudiera ver lo sencillo que es vivir bien, en paz y sin complicaciones.
miércoles, 23 de junio de 2010
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Yo pienso que ni siquiera ha llegado a la pregunta de si puede o no con la responsabilidad. Creo que se va por lo más sencillo, lo más cuantificable, aunque sea pesado. Es más sencillo pagar fianza, decir, no pues yo le paso a mi hijo tal cantidad y con eso cummplo. Es como pagar para que hagan el "trabajo" por uno. Seguramente si se tira el clavado a educar a su hijo nadie lo va a "reconocer" (y si es posible que la mamá le esté chingando la vida), en cambio si da lana, los demás podrán decir que se chinga trabajando, le pasa lana, es responsable, entonces es buen padre.
ResponderEliminarPienso que el bato simplemente se fue por la más cómoda: no hacerse responsable de sus relaciones pensando que con "avisar", y pagar pensión, el resto que lo hagan los otros, porque él ahorita "no sabe ni qué pedo con su vida". Pedirle que vea que sus hijos necesitan a su padre es algo excesivo.
TA, mi amor.