Mi novio no vendrá en marzo como pensaba. La verdad me pone triste por que la poquita distancia que había entre nosotros se multiplicó muchísimo. Cada vez será más dificil que nos veamos, por el trabajo, por cosas que tiene que resolver.
Acaso ya pasamos al siguiente nivel donde la realidad nos pega? Donde tenemos que ver expectativas reales si esta relación prosperará o de plano será mejor cortar.
Sí me pone triste porque le había arriesgado (ambos) a la relación, le echamos las ganas que pudimos, invertimos lo que pudimos en todos los sentidos. Pero creo que tocamos un punto en donde hay que decidir si esto sigue o no.
Lo amo, de veras lo amo. Pero no me veo a mí misma añorando su presencia en mi casa durante mucho tiempo. Necesito la compañía, el abrazo, la cercanía. y él me da todo eso, pero nuestra realidad es otra. Ambos tenemos cosas que hacer en la ciudad que vivimos. Es difícil. Ninguno de los dos se puede desafanar así nomás, para mudarse a la ciudad del otro. Y tampoco me gustaría que todo el amor que nos tenemos se extinguiera en la distancia. Que llegara un momento en que nos hablaramos cada semana, nomas pa tener la vela encendida, no sé, estoy en un dilema. A mí me gustaría mantenerlo intacto. Guardado en un cajoncito y pensar que hubo un día en que tuve una relación chingona.
viernes, 26 de febrero de 2010
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Hola María!
ResponderEliminar¡Por fin! ahora sí, en el blog correcto...
Y sobre tu post... la distancia... siempre la distancia... A veces es la física, pero en otras ocasiones es la emocional, o la intelectual, o la socioeconómica... Uff.. podemos poner muchos tipos de distancias.
Leí alguna vez que "los grandes amores son los que nunca se realizan". Aunque suene muy romántico, en realidad se refiere a que lo "ideal" no existe, salvo en la imaginación. Por eso los amores imposibles o efímeros siempre tendrán esa aura mágica de romanticismo...
Una relación a distancia alimenta esa magia también. Cuando se ven, seguro es con mucho gusto. Cuando se despiden, es con gran tristeza... y justo ahora que describes, la separación fomenta la nostalgia.
No sé de verdad si tu relación tenga futuro o no. No sé nada de tu contexto, de tus circunstancias o las de él. Así que es absurdo que pueda opinar sobre algo tan etéreo. Sin embargo, hay algo que sí sé: Tienes el hoy. Te sabes enamorada y ese simple estado, hace que todo valga la pena. Y a veces, una que otra locura le ponen vida, a la vida...
Abrazo!
G.
Hola!
ResponderEliminarQué sorpresa, gracias por pasar, pues sí, no soy de las personas que piensan mucho a futuro, creo que más bien ando aterrizada en el presente. Yo tampoco sé qué pueda suceder, ya veremos con el tiempo creo que se definirá todo el asunto.
Un abrazo!